La ONU organizó un foro mundial sobre alimentos y envió a todos los países de la Tierra esta pregunta:
"Díganos, por favor, honesta y sencillamente, cuál es su opinión
sobre la escasez de alimentos en el resto del mundo".
El foro fue un fracaso porque los españoles no entendían la expresión "por favor"; los argentinos no conocen la palabra "sencillamente"; los cubanos no saben lo que es una opinión; los países nórdicos no comprenden la palabra "escasez”; los africanos no saben qué es “alimentos”; en Estados Unidos ignoran cuál es el resto del mundo y en el parlamento colombiano se sigue discutiendo qué significa la palabra “honestamente”.
