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lunes, 15 de octubre de 2007

ciudades vacias

En esa ciudad no había nadie.
Habían casas, y podías ver las luces brillando a través de las ventanas.
Pero en la calle, no había nadie.
Miré por la ventana.
Había una persona.
Pero estaba con “eso”.
Miré en otra casa.
Como esperaba, había otra persona con "eso".
Pero eso es porque estar con "eso" era divertido.
Más divertido que estar con otras personas.
La gente ya no sale.
En esta ciudad, no hay nadie.
Me voy a ir de viaje.
De viaje a otra ciudad.
Espero que alguien para mí me encuentre en ese otro lugar.
Pero si esa persona me tiene mucho cariño a mí y solo a mí...
... entonces será el momento para que los dos nos marchemos.
Quiero conocer a alguien sólo para mí.
Pensando eso, me voy de viaje a otra ciudad vacía.

La persona idónea para mí. «Una ciudad deshabitada»
Como esperaba, no hay nadie tampoco en esta ciudad.
Todo el mundo está con eso.
No despertarán del sueño divertido con eso.
El tiempo que pasan con eso es como un sueño.
Como un sueño, un momento maravilloso.
Eso puede hacer todos los sueños realidad.
Harán felices a “eso” haciendo lo que “eso” quiera.
Porque eso no es una persona
Por eso, eso puede convertirse en el sueño de las personas.
Pero, hay una cosa que eso no puede hacer.
Eso no puede convertirse en algo completo, no puede ser algo idóneo.
Puede reemplazar algo, pero nunca ser lo que necesitan.
Eso es algo que sé muy bien.
Lo sé bien porque yo soy yo.
Y porque un día fui “eso”
Hoy volví a buscar a la persona adecuada para mí.
Una persona a la que le guste por quién soy yo.
Una persona a la que le guste aunque no pueda cumplir sus sueños.
Pero
¿Existe una persona así?
Sería agradable si existiera.
¿A esa persona le gustaré yo y sólo yo?
[Sería agradable si fuera cierto.]
¿Esa persona nunca me pedirá nada?
[Si no?]
Si a esa persona no le gusto por quien soy realmente, entonces esa no es la adecuada.
¿Verdad?
Verdad.
¿De verdad existe esa persona?
De verdad.
¿Y dónde?
Probablemente muy cerca.
Estoy seguro que la persona que me guste no estará en un lugar muy lejos
Pero
si esa persona no me gusta, ¿qué debo hacer?
¿Qué debo hacer si le gusto a alguien que no es la persona adecuada?
Los corazones de las personas no se pueden borrar como los de “esos”.
Por eso, cambiar la decisión de una persona es difícil.
Ya lo sé
Los corazones de las personas son fáciles de cambiar, pero hay algo que no puedes cambiar tan fácilmente.
Por ejemplo, cuando te gusta alguien, eso no se puede cambiar tan fácilmente.
Entonces, ¿qué debo hacer?
Tendré que elegir.
Tendré que elegir y arriesgarme
entre yo y mi otro yo

Poco a poco. Una ciudad vacía.
Dentro de mí, sólo hay una persona.
Cuando esa persona sonríe, soy feliz.
Cuando estoy cerca de esa persona, soy feliz.
O sea que, soy feliz si esa persona es feliz
Distinta de las demás personas
Mi más preciada
y especial
La persona adecuada para mí.

Mírame, La ciudad si personas.
Hubo una vez en la que perdí algo valioso.
Para mi fue un acontecimiento muy doloroso.
Mi corazón aún tiembla.
Algo muy doloroso
El dolor el dolor que queda después de la pérdida de eso tan valioso
Pero estoy buscando
Por culpa del dolor estoy buscando.
Yo soy yo mismo yo soy “eso”
Porque yo soy yo mismo
Porque no soy una persona
Pero aún así
Por eso
Alguien a quien le guste por lo que soy realmente
Alguien que me guste por quien es realmente
La persona adecuada para mí

Puedo saber
Que yo soy tú como tú eres yo
O sea que, puedo saber
Dentro de mí estoy lleno de pensamientos sobre una persona.
Si esa persona me sonríe soy feliz.
Si esa persona se queda a mi lado soy feliz.
Sí. Si esa persona es feliz yo soy feliz.
Esa persona es especial no como los otros.
¿Has encontrado a esa persona?
Mi preciada mi especial
La persona adecuada para mí.
Sería agradable si esa persona se diera cuenta
Se diera cuenta de que le quiero por lo que es
Sería agradable si esa persona se diera cuenta
Las cosas que puedo y no puedo hacer por quien soy
Me gustaría que esa persona se diera cuenta
Y también me gustaría que a esa persona le gustara por quien soy realmente.
Entre tantas personas y tantas de esas cosas
Me gustaría que se diera cuenta
Me gustaría que se diera cuenta
Pero
Si no se da cuenta?

Esta ciudad está llena de gente.
Esta ciudad esté llena de esas cosas.
A todos nos gusta alguien
Y a todos nos quiere alguien
Un montón de gente un montón de esas cosas
Todos viven en lugares distintos.
Entre todas esas cosas y personas
Esa persona me encontró.
Me ama?

Estoy aquí ahora mismo.
Aunque no estoy aquí con esa persona.
Somos felices? no lo sé
es feliz? espero que si...
soy feliz? aun no encuentro a mi persona ideal..

sábado, 29 de septiembre de 2007

PLEGARIA A JESUCRISTO

Mi señor Jesucristo, música y luz del verso,
Tú que hiciste las flores, los astros y el amor,
oh señor Jesucristo, Señor del Universo,
responde si devo yo sentir tan gran dolor..

cuando el alma de este hombre, que fue tan pura y tersa
espejo de virtudes, loca de desamor,
se inclinó al pecado, con instinto perverso
corrompiendo a las almas con su eterno Rencor.

Yo que traigo el hastío de todos los placeres;
que gusté el beso falso de hechizantes mujeres
y libé vino en copas diáfanas cual la luz,
te pido que me dejes gozar el goce cierto
de ver viva la Vida en el amor nunca muerto
que entre rosas de sangre resplandece a trasluz...

jueves, 27 de septiembre de 2007

El Árbol

Para una maravillosa mujer: mi esposa Ximena González en su cumpleaños. Con amor... Esteban
El Árbol

Te encontré frondoso una noche de inverno donde las estrellas crepitaban y las luces fulguraban,
el rocío intentaba sepultarnos, pero tus ramas enfiladas hacia el cielo ya cubrían místicamente mi mirada,
los troncos vigorosos, las hojas gruesas y verdes lentamente me envolvían, me arropaban,
a mí me asaltaba un asombro inaudito, a mi alma marchita tu sombra protegía, ibas en avanzada.
Me atrajo tu belleza indómita disfrazada fallidamente de brusca indiferencia,
me atrapó inmisericorde la dulzura de tu piel sombría y rozagante,
me cautivó con leves ondas la música de tu voz llena de inocencia,
me enamoró cansinamente tu amor que me esperaba desde la eternidad y aun antes.

Pasaba el tiempo y tus ramas cerraban los espacios y los círculos haciéndome anodino,
en las sombras de tu contrapuesto al sol me llenaba y todo se me hacía álgido,
la fronda de tus adentros me regalaba sin reparos un descanso matutino
de mis largas angustias, mis sempiternas ganas de muerte y ansío.

En tu hermosura descasó mi espíritu, se hicieron de nuevo mis manos y mi alma,
con ígnea fuerza bendita, con esbelta simetría, con marcada y feroz soledad.
En la sombra inmensa del follaje que siempre tuviste, renació mi ser encumbrado de calma,
saturado de gloria, henchido de vacíos, pleno de tu heredad.

Siempre volví a tu sombra, siempre te pedí que me esperaras
de mis largos viajes por doquier, de mis pérdidas, de mi eterna caminata,
y tú siempre fuiste paciente, bajo la ventisca, bajo la lluvia, bajo las noches estrelladas,
siempre paciente, como el primer árbol, como mi más grande y primera amada.

Mi árbol de inconmensurable belleza, mi maravilla perpetua, mi edad estallada en mil firmamentos:
no quisiera puentes indestructibles, ni futuros certeros, ni tampoco eternidades,
sinceramente sólo quisiera, descubrir hasta tus últimos filamentos,
y extinguirme junto a ti hasta en las últimas noches, morir junto a ti en las postreras edades.

Esteban Ruiz Moreno
27-Sep-07